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Encontramos el talento que las empresas necesitan y las oportunidades adecuadas para los profesionales
El papel del manager ha cambiado más en los últimos cinco años que en las dos décadas anteriores. La aceleración tecnológica, la pandemia, la consolidación de los modelos híbridos y la evolución de las expectativas del talento han transformado profundamente la forma de liderar.
De cara a 2026, las organizaciones ya no necesitan únicamente managers orientados a resultados, sino líderes capaces de acompañar, cuidar y desarrollar a sus equipos en entornos cada vez más complejos. En este contexto, el desarrollo del liderazgo en las organizaciones se ha convertido en una palanca estratégica para generar confianza, impulsar el rendimiento y sostener el crecimiento a largo plazo.
Durante años, el liderazgo se entendió como la capacidad de marcar objetivos, supervisar su cumplimiento y exigir resultados. Hoy, ese modelo resulta insuficiente, los managers del futuro necesitan asumir un rol más cercano y facilitador.
En 2026, liderar implica acompañar a las personas en su desarrollo profesional y personal, eliminando barreras y facilitando el desempeño. El control da paso a la confianza, y la supervisión constante se sustituye por conversaciones de valor.
Escuchar activamente, entender contextos individuales y detectar señales de desgaste o desmotivación se convierte en una habilidad esencial para prevenir problemas como el burnout, el absentismo o la rotación no deseada.
La empatía ha dejado de ser una “soft skill” opcional para convertirse en una competencia crítica del liderazgo moderno. Las personas esperan managers que comprendan su realidad y actúen con humanidad, sin perder el foco en los objetivos.
Un liderazgo empático no implica bajar el nivel de exigencia, sino ejercerla de forma más consciente y sostenible. Los managers que saben combinar claridad, cercanía y coherencia generan equipos más comprometidos y productivos.
La evidencia es clara: los equipos liderados desde la empatía presentan mayores niveles de compromiso, menor rotación y mejores resultados a medio y largo plazo.
El trabajo híbrido ha redefinido la relación entre managers y equipos. La presencia física deja de ser el principal indicador de rendimiento y el liderazgo se centra en objetivos, resultados y confianza mutua.
Los managers del 2026 deben liderar equipos distribuidos, gestionando expectativas, prioridades y resultados sin recurrir al control horario como eje central.
En entornos híbridos, la comunicación intencionada cobra más importancia que nunca: reuniones con propósito, espacios de conexión y prácticas que refuercen el sentimiento de equipo.
Los profesionales buscan cada vez más sentido, coherencia y crecimiento. El talento consciente elige organizaciones y managers alineados con sus valores y con una visión de desarrollo sostenible.
Los managers juegan un papel clave en ofrecer oportunidades reales de aprendizaje, movilidad interna y evolución profesional. Sin desarrollo, el compromiso se diluye.
Cuidar la salud física y mental del equipo ya no es un “extra”. Es una responsabilidad directa del manager, que debe saber detectar señales de alerta y promover entornos de trabajo saludables.
La evolución del liderazgo exige una actualización profunda de competencias. No se trata solo de saber más, sino de liderar de forma diferente.
Los managers del futuro necesitan cuestionarse, formarse y evolucionar constantemente. Liderar empieza por liderarse a uno mismo.
La toma de decisiones en contextos inciertos, la gestión del cambio y la construcción de crecimiento sostenible serán competencias clave para el liderazgo del mañana.
La salud física, mental, financiera y social actúa como un sistema de prevención de la fuga de talento que anima a los empleados permanecer más tiempo e implicarse más.
El rol del manager del 2026 estará marcado por una transformación profunda del liderazgo. Acompañar en lugar de controlar, cuidar sin dejar de exigir y construir crecimiento desde la confianza serán las claves para liderar equipos comprometidos y resilientes.
Las organizaciones que inviertan en desarrollar este nuevo perfil de manager estarán mejor preparadas para afrontar los retos del futuro y construir culturas donde las personas deseen crecer y quedarse.
En un contexto de transformación profunda del liderazgo, el papel del manager se vuelve más estratégico que nunca. Desde Michael Page acompañamos a las organizaciones en la identificación y desarrollo de managers capaces de liderar desde la empatía, gestionar equipos híbridos y construir crecimiento sostenible. Si tu empresa quiere preparar a sus líderes para los retos de 2026, nuestro equipo está a tu disposición para ayudarte.
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Jaime Asnai cuenta con más de 25 años de experiencia en el ámbito de la selección y los recursos humanos. En 2001, se unió a PageGroup para lanzar la marca Page Interim en Barcelona, desarrollando el negocio primero en Barcelona y posteriormente en ...