Tanto si estás buscando un aumento de sueldo, considerando un cambio profesional o a punto de conseguir un ascenso, es importante saber cuánto vales. Si bien estas conversaciones pueden resultar incómodas, una de las habilidades más importantes con la que puedes contar es la de negociar y conocer el valor del trabajo que realizas. ¿No sabes por dónde empezar? A continuación, te indicamos varios consejos que te ayudarán a ir por el buen camino.

Conoce tu precio de mercado

Tu sueldo debe basarse en tu experiencia, conocimientos, competencias y ubicación. Una buena manera de medir si te están pagando de menos es observar cuánto están cobrando otras personas de tu campo, nivel y ubicación.

Existe una serie de recursos que te ayudan a conocer las cifras que necesitas. En primer lugar, debes comenzar por consultar los sitios web sobre salarios y navegar por las guías de salarios autorizadas.

En segundo lugar, echa un vistazo a sitios populares de bolsas de empleo relevantes para tu sector. Esta es una manera útil de saber qué se está ofreciendo a los nuevos empleados en funciones similares. Examina las responsabilidades del puesto y si son similares a lo que haces actualmente. Esto te da un punto de referencia para el rango salarial promedio en el que deberías estar incluido. En tercer lugar, apóyate en tu red. 

Tanto si trabajas en marketing, administración, gestión de proyectos o finanzas, seguramente contarás con una red de personas a tu alrededor que trabajan en puestos similares. Si no te sientes cómodo hablando con tus compañeros, podría resultar útil que mantengas una conversación confidencial con un reclutador para saber cómo es tu puesto de trabajo en comparación con el de la competencia.

Conoce tus métricas

¿Te preguntas cuánto podrías valer para tu jefe? Asegúrate de realizar un seguimiento de los indicadores para saber qué impacto ejerces en los resultados de tu empresa. Cuando llegue el momento de hacer una revisión laboral, debes estar preparado para poder justificar un aumento de sueldo.

Analiza cómo ha influido tu función directamente en la empresa. ¿Has implementado un proceso eficiente que permitió ahorrar dinero a la empresa? ¿Has liderado un nuevo proyecto que ha demostrado tener mucho éxito? ¿Has sido el cerebro de una exitosa campaña que ha superado las campañas anteriores? Debes dar a conocer esto a tus superiores.

Conoce qué tienes bajo tu control

Una vez que hayas hecho tu análisis y hablado con tus contactos que trabajan en el mismo sector, es una buena idea conocer qué está bajo tu control. En algunos sectores, habrá factores que son extremadamente rígidos y es posible que no se pueda hacer mucho al respecto.

¿Trabajas en una universidad o en el sector público? Tu función puede estar sujeta a una clasificación de adjudicación, lo que significa que tu tasa de remuneración se decidirá en función de un nivel de clasificación en virtud de esa adjudicación específica. Los empleados que están sujetos a una categoría generalmente ascienden un nivel sobre la base de los años de experiencia, las tareas y las responsabilidades, así como las cualificaciones y la formación. Las funciones pueden cambiar; por eso, asegúrate de comprobar el nivel superior a tu categoría para saber si reúnes los requisitos para un aumento de sueldo.

De manera similar, una empresa puede tener una escala salarial interna, así que mantén una conversación con tu responsable sobre las políticas salariales dentro de la empresa. Algunas empresas limitan las subidas de sueldo o aplican una escala salarial para garantizar que los empleados reciban una remuneración justa.

Antes de solicitar un ascenso, también debes consultar tu contrato y los ciclos financieros de tu empresa. Si has estado en una compañía durante menos de un año, es posible que no reúnas los requisitos para una revisión salarial. Algunas empresas solo pueden ofrecer aumentos salariales al final de cada ejercicio financiero, así que asegúrate de conocer estos detalles más sutiles antes de solicitar un aumento.